miércoles, 9 de enero de 2013

Hablemos de amor

Voy a confesaros algo: a veces busco de forma aleatoria algo que leer.
Navego por este mar binario en busca de palabras frescas y de oraciones recién hechas, esperando encontrar nuevos sabores y extrañas texturas. Pero lo único que consigo es cabrearme.
¿Es que solo se puede escribir algo auténtico si se habla de "amor"? Me da hasta vergüenza ver esta palabra aquí. ¿No es un poco absurdo pretender ser original desarrollando el tema más gastado de la historia? Evidentemente se puede, se hace y se valora. Pero no nacieron mil Nerudas. Si se quiere escribir algo diferente, algo valioso para las letras, otro tema, cualquier otro tema, sería suficiente para no hacer bostezar a las musas. Pobrecillas, la de basurilla que se les lanza...me las imagino cual pececillos atrapados en los plásticos de las latas de cerveza, retorciéndose y boqueando en un intento de zafarse de los lazos rosas que las asfixian poco a poco....no me gustaría estar en sus pellejos.

Como dice la frase que ya suena a tópico: la culpa de todo la tiene Disney. El amor reencarnado en esa princesita que da vueltas y vueltas en el salón de baile de la mano de su príncipe azul sin vomitar o marearse siquiera una mijina. Mi ateísmo romántico no es más que una punzada de incredulidad. Rechazo esa visión caramelizada del amor sólo porque me parece injusto para el resto de sentimientos (ligados o no), mucho más interesantes por otra parte. Luego pasa lo que pasa, que se quedan solos y se acaba el mundo...¡puede que ahora realmente empiece tu vida, inútil y dependiente corazón roto!
Llamadme insensible, o amargada. Reconozco que siempre me atrajeron más los encurtidos que los dulces.

Se debería escribir no "de", sino con sentimiento. Si amas algo, se reflejará en tus palabras. No hace falta decirlo directamente. La belleza escondida en las páginas de historia, en las programaciones de software, en las moléculas de hidrógeno y oxígeno, en los materiales de construcción o en los acordes de guitarra. Muchos me hablaron de ello sin siquiera saber que de lo que en realidad hablaban era de amor, de amor auténtico por algo. Este amor sí me parece fascinante.

Son personas que jamás estarán solas porque tienen una pasión en la vida, y porque además, las pasiones no pueden evitar ser compartidas. Si esto no es romanticismo, nada más puedo decir. Antes que "alguien", búscate "algo" que amar. 

La próxima os hablo de Japón ¿vale?...xD

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