martes, 30 de julio de 2013

Cuando el mundo encoge

Mañana, pasaré de estar escribiendo desde esta descomunal y radioactiva metrópolis, a hacerlo desde un canchal de piedra de mi pueblo. Mi mundo encoge por momentos... Y no es que haya nada malo en cambiar el Fuji por Jálama, puestos a elegir me quedo con la dama en la que, rumorean las gentes, se posó alguna vez cierto arca lleno de bestias y hombres. A 3.776 metros, el Fuji sigue estando demasiado lejos para mí.

Tengo ganas de volver, quizá lo hubiera hecho antes pero no he podido. Y entre otras cosas, porque cada fin de semana me reconciliabais con esta ciudad. Una ciudad poblada por hijos de Edo, y gente de paso. Es por eso que cambia a cada instante, pero a pesar de ello conseguimos crear rincones, callejas, antros... inmovilizarlos en la noche y hacerlos nuestros. Y parar una ciudad requiere de mucha fuerza, amigos míos, y muchas horas...

Vosotros habéis creado esta ciudad para mí, tendrías que sentiros orgullosos arquitectos de algo hermoso, incluyendo la oscuridad que toda belleza guarda en su reverso, por supuesto.
Lo mio no son los discursos, los llantos, y mucho menos las conversaciones. Sólo tengo esto, perdonarme la falta de efusividad.

Seguiremos en contacto, pero al final es como intentar mandar mensajes a planetas lejanos recordándoles nuestra existencia mediante viejas canciones, complicados cálculos matemáticos señalando nuestras coordenadas (5/sem=70.000円%X) y puede que algún desnudo de regalo. En eso podría acabar nuestra interacción como seres conocidos. No quiero.

Prometo que el reencuentro, para el ojo inexperto, será algo lamentable....no digo más. Señoras, señores, víctimas, ha sido un verdadero honor.

さよならじゃない、またね!







domingo, 14 de julio de 2013

Breve introducción a la Duda

Los sentimientos humanos siempre se han presentado como algo complejo, profundo,
incluso como una marca de superioridad ante otras especies. Respecto a esto último,
bueno, creo que está claro que la diferencia cualitativa se debe únicamente a la fuente de
valoración.

Pero, ¿realmente nuestros sentimientos son complejos?¿o sólo nuestra manera de
procesarlos?, ¿es distinto miedo el miedo animal, es mas complejo el miedo humano?,
pienso que la única diferencia es que el miedo animal es instintivo, directo; mientras que
nosotros, para bien o para mal, paramos en la duda: "¿es real? ¿es infundado?"

Dudamos de la realidad, la separamos de lo "no real" porque somos capaces, de forma
consciente, de crear ese otro espacio.
Un animal jamás dudará de su realidad, todo lo sentido será automáticamente atribuido a
ésta porque no hay más opciones y dispondrá de una única forma de actuar en
consecuencia. Esto no significa que no se equivoque, significa que no podrá tomar
conciencia del equívoco (no a la manera de inculpación humana).

Nosotros nacimos con la capacidad de crear opciones, razonar opciones, buscar
opciones. Pero esto nos lleva inevitablemente a la duda (y más adelante a la culpa).
A veces me pregunto si no sería mejor echar a correr o a amar como si no hubiera elección
posible. Sentir que todo lo sentido es experiencia, aún lo soñado.
Si la felicidad no fuera algo subjetivo, sino circunstancial, sería incluso estadísticamente
posible...

http://www.youtube.com/watch?v=mcFjCnfeBgM