sábado, 17 de agosto de 2013

Verano

Sudando bajo el sol de mediodia, subíamos la cuesta hablando distraidamente. Entonces, una pareja se cruzo en nuestro camino  y ambos callamos.
¿Has visto que caras llevaban? ¿absurdamente felices?, dijo él.
La felicidad es siempre absurda, contesté yo.



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