lunes, 30 de septiembre de 2013

Puertas

Estoy en una sala circular cerrando y abriendo puertas sin parar. Ni siquiera miro al otro lado, las cierro y abro de forma mecánica. Golpes casi rítmicos de goznes y madera que cruje. El sonido de lo que apenas es. No tiene sentido.

Estoy en un patio circular, hay sólo una puerta, por la cual entré.
En medio del patio hay una fuente y se puede ver el cielo sobre los arcos de piedra. El único sonido es el de las gotas de agua pasando de un plato de la fuente a otro, del mas pequeño al mas grande. Forman suaves ondas y sólo yo me reflejo en ellas. Sigue sin tener sentido.

Es el recuerdo de algo que soñé, y el sueño de algo que viví.





miércoles, 18 de septiembre de 2013

Diarios de damas de la corte Heian

(Primeros viajes)

"Me crié en una provincia remota que se encuentra en el extremo más lejano de la carretera que conduce al este. Me avergüenza pensar que los habitantes de la ciudad imperial me considerarán una niña inculta.

De algún modo llegó a mi conocimiento que existían novelas en el mundo y deseé leerlas. Cuando no tenía nada que hacer, mi hermana mayor o mi madrasta me contaban historias, y así pude escuchar algunos capítulos sobre el  «príncipe resplandeciente»*. Deseé escuchar más historias de este tipo, y me asombraba que fueran capaces de recitarlas de memoria. Era una criatura muy inquieta y me procuré una imagen del Buda Yakusi tan alta como yo. Cuando estaba sola, me lavaba la boca y corría en secreto a su altar para rezarle de todo corazón con la cabeza pegada al suelo.
-Te lo ruego...Déjame ir a la ciudad imperial. Allí encontraré muchas novelas..."

Diario de Sarashina (1009-1059), Diarios de damas de la corte Heian, ed. Destino.

*Genji Monogatari, Murasaki Shikibu.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuerdos Anónimos

"Todos nacemos locos".  S.Beckett

Hay muchos locos por la calle.
Gente que habla sola,
gente que mira con miedo a su alrededor,
gente que camina siguiendo una línea imaginaria,
gente que ríe por dios sabe que pensamiento...

Aparte de estos pocos, nadie se libra de la locura.

Me acuerdo mejor de los perros,
que de las personas que me cruzo.


domingo, 1 de septiembre de 2013

El Fin del Verano

Por mucho que insista Gregorio XIII, yo siempre sentiré septiembre como el principio del año.
A veces imagino mi vida como una maleta que voy transportando más o menos maltratada por estos mundos luminosos. Apenas he llegado y ya me voy. Esta vez un poquito más cerca, regreso donde todo empezó.
Salamanca es sobre todo piedra y frío, pero también, luz, lo que puede brillar el tiempo, el recuerdo.
Es una ciudad pequeña y amigable, de fácil trato, de simple estructura. Tú le pides más que ella a ti y sin embargo sale airosa del examen.
Sabes que siempre quedará alguien aunque llegues a deshoras, aunque ya no sepas nada y confundas memorias. Perdida y agarrada al último tocón flotante, las historias siempre se repiten en ciertos lugares. Salamanca es uno de ellos.

Además, las distancias han cambiado, ya no siento lejos el cielo luminoso, la noche estrellada de mi juventud. Es, en cierto modo, el triunfo de la madurez, el fin del verano.