viernes, 17 de noviembre de 2017

¿Qué puedo decir?

Amigas, 
me queda el silencio.

Y a ti...
a nosotras...
a vosotras...

Recuperemos la persona
y después la palabra:
Que violan tu humanidad,
que culpan nuestra falta de miedo,
que castigan vuestra resiliencia.  

Que ellas no existen, 
ella es un busto de ojos cerrados,
y nada caduca en los museos. 

Amigos,  
me queda la tristeza compartida. 
La rabia que quiere ser una sola, 
y no muchas,  
y no otras,
y no más.
Que rechaza significante y afirma significado. 

¿Qué podemos decir?
Si no existe palabra más fea que patriarcado. 
Si necesitamos recuperar las palabras,
pero sobre todo la poesía. 



lunes, 6 de noviembre de 2017

III

III

Olvídate de buscar las raíces del miedo,
te arrancarías los ojos. Además de muda, ciega.
Inmóvil.Inútil.
Cada vez más cerca de ser semilla
enterrada en la humana humedad del vagón de metro.

Ciegos de espíritu hay plaga. La posmodernidad
con sus posverdades. La imparable destrucción,
revolución cultural a martillo alzado.
El cuchillo como metáfora del desarrollo,
práctico pero peligroso.Y en qué manos.

Mientras, la tecnología borrando rostros.
Ocultando el lenguaje
que subyace al lenguaje,
agujeros de información pragmática.
Nos han robado
los significados últimos.
Lingüistas se cortan las venas.

Aquello que latía y fluía caliente, ahora
duele, al salir por donde la naturaleza no le ha dado camino.
Nadie los echará de menos. Vox populi:
la culpa de todo la tienen los filólogos.

Y hablan los altavoces su inflexible letanía.
Usted. ¿Quiere ser perfecta?
Deposite su humanidad en el fondo del armario.
Vístase a la moda.
Desprecie lo feo, lo vivo,
lo animado. En sentido estricto.

Una hora de ida y vuelta. Escenas
que se repiten, pensamientos
que se repiten. De qué lugar procede
el miedo, con qué camina.
¿Sería mejor ser semilla?
Siempre
hora punta para la poesía.

Carmen Jubete, Obra no premiada