lunes, 16 de abril de 2018

Cuerpos (parte II)

CUERPOS FEMENINOS

No soy una mujer ambiciosa. Viajar,  comer, y leer podrían resumir todas mis necesidades personales (también dormir pero este asunto se analizará en el siguiente apartado).
Hace poco que me descubrí feminista,  y me explico. Hace unos años un amigo me preguntó por mis autores preferidos y tras mi respuesta me miró extrañado: ¿y no te gusta ninguna mujer?

La pregunta, en caliente, podría ser contestada como yo contesté muchas otras veces a las reivindicaciones feministas que escuché a mi alrededor: ¿por qué  tendría que incluir alguna? Los autores me gustan  por su escritura,  no por lo que tienen entre las piernas... Pero, pillada con las defensas bajas, en mitad de una pregunta inocente mi mundo se tambaleó. ¿A cuántas escritoras había leído realmente? ¿A cuántas conocía? Me sobraban dedos de una mano. 
Lo mas terrible, lo indudablemente grave del asunto es la ignorancia. Yo no había decidido conscientemente el no leer a mujeres. Pero sin embargo, algo me había impedido acceder a ellas de la misma manera que accedí a una montaña de excelentes hombres escritores y poetas.

Una vez indagando en el engaño (lo que se llama leer más y con más criterio), constato no solo nuestra extirpación de la historia, sino la terrible manipulación que los cuerpos, mentes y vidas de las escritoras han sufrido. Si mereces un sitio en el estante es "porque tu estilo está a la altura del de grandes hombres" (deudora infinita de los buenos maestros que enseñan a la mujer cómo escribir unos versos) o "tu condición de mujer no limita los temas de tu escritura" (¿Tú condición de misógino limita tus temas?)
Si además eres homosexual, todo cobra sentido: todo el mundo sabe que las lesbianas son medio hombres, por lo tanto pueden llegar a escribir medio bien. Corramos un tupido velo sobre el tema de la libertad sexual y el respeto a la intimidad de las personas, que según los fieles datos de la historia las sexualidades son otorgadas a ojo (un saludo desde aquí a los colectivos de heteros-despeinadas y lesbianas-coquetas, a ver si nos juntamos pa' unas cañas.)

Desde ese día, desde ese esclarecedor acontecimiento, verbalizo que soy feminista. Porque la historia y la sociedad han tendido una trampa de silencio sobre las mujeres en todos los ámbitos. Porque no somos conscientes de hasta qué punto somos herederos de esas ideas, unos y otras. Lo creamos o no. Sin importar cole de curas o padres hippies. Por eso espero que llegue ese día en el que tu mundo también se tambalee.

To be continued... 

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