martes, 29 de mayo de 2018

Intactos

Cuando me tiembla la mano
siempre pienso en un pequeño animal
que se agitara en sueños.
Ya sea cortando fruta
pasando las páginas de un libro
o acariciando una mejilla.
Mi mano sueña otros gestos o quizás otros caminos
y tú crees que estoy nerviosa
me miras con ojos de cautela
y contienes las aguas salvándome del mundo.

Como si quisiera ser salvada.

De nada sirve explicar
que mi cuerpo anda solo y yo le sigo
y que a veces incluso logra esquivarme en rápida huida de mí.
Que ni yo soy mi mano
ni tú tus ojos
múltiples espacios habitados.

La sangre no es democrática
y mi pensamiento cae en saco roto
igual que mi mano cae de tu mejilla.
La victoria y la derrota
de salir intactos.

Carmen Jubete

domingo, 6 de mayo de 2018

I

I

No es domingo pero qué importa
los días de lluvia serán domingos
igual que el amor será septiembre
y la esperanza un billete de bus.

Con la mansedumbre de los que no
tienen un cielo sobre su cabeza
me adormezco.

Sueño que he olvidado
las palabras secretas del final de la lluvia
y ahora el océano se extiende fuera
oscuro e inmenso.

Sueño que mi vientre se llena de agua
un mar de tristeza
líquida e imprecisa
me voy alejando en un fluir incesante
absurdo.

Despierto empapada
todavía llueve
pero en el fondo del cielo
una luz vacía anuncia otros finales.

En realidad mi cabeza aún recuerda
caliento una taza de té
y recupero el asombro.

Es el principio 
y el final de la lluvia.

Carmen Jubete, Obra no premiada.