viernes, 30 de noviembre de 2018

Noviembre

De una esquina cuelga
                                    el año,
la lámpara
                 al borde de la mesa,
la luz
         custodiada de límites,

y mi sombra asomada
                                   a un abismo de pronombres.
Todo va a caer.

Pero antes dime,
si no es siempre la misma cara de la moneda
esa que brilla en el filo
la que baila la suerte de mi boca y tu cuerpo
de los errores de cálculo
la lotería de navidad
o las probabilidades de lluvia.

Muere noviembre,
apenas una mirada cansada
destierra su memoria.

Carmen Jubete, Obra no premiada




lunes, 17 de septiembre de 2018

Finales


Escapar no es nada facil,
se necesita
o piernas fuertes
o cabeza fuerte
o bebida fuerte.

Un exceso de condiciones es complejo:
Lo primero sumado a lo tercero da decisión pero no inteligencia,
lo segundo y ultimo genera dilemas
y los dos primeros juntan una utopia con patas de elefante.

No sé que es mas difícil de encontrar
la vía o la razón
por qué este estupido apego a la tristeza
la piel fría del deseo
el latido minúsculo de un verano
que tiene que acabar ya.

Los seres humanos creen en el calendario
igual que en dios
en ese avanzar hacia algo
o en esa espera
negando y afirmando lo infinito
con idéntico mecanismo.

Sea verano u otoño
miro mi pared vacía
mi cama vacía
mi vaso ya también a juego de toda esa ausencia
y aventuro una sonrisa
como la mejor de las carreteras. 

Carmen Jubete,  Obra no premiada.


jueves, 23 de agosto de 2018

VIII

VIII

Con los años me pasa que
ante los acontecimientos imparables
del tiempo imparable
los aviones que despegan y aterrizan
las calles vueltas camino a casa
la pared desnuda de otra habitación
todo el presente caduco
todo lo añadido al pasado
TODO
se conserva de manera vaga en mi memoria,

COMO LA VIDA DE ALGÚN OTRO.

Recuerdo con precisión los días de instituto
y también los libros
los primeros besos
el vértigo y la espera de crecer
el miedo,el fracaso
lo inestable
el azar del mundo.

En algún momento me alejé
de ese ser humano infinito
inmortal
y me situé a un lado
mirando indiferente la jugada
absurda muchas veces
de una partida perdida ya
puede que desde el mismo principio.

Después solo algo borroso
oscuro, inconexo
hasta que llega el verano
los calurosos y vacíos días de verano
una memoria ya solo llena de veranos
sea cual sea el motivo.

El MISTERIO siempre debería ser MISTERIO
y la vida siempre debería ser asombro
como el primer día de guardería
la incertidumbre de si volverán o no
salva al niño de la realidad

hasta que un día COMPRENDE
y pierde la partida.

Carmen Jubete, Obra no premiada.

domingo, 15 de julio de 2018

VII

Lo bueno de la inconsistencia
es la capacidad de cambio
un pensamiento ocupa el palco para
acto seguido
darse cuenta del vacío de la sala
y oír el murmullo de voces
justo detrás del muro.

No soy inmune
considero las partes adquiridas del carácter
por ejemplo
el rechazo a las películas interminables
la fe ciega en los cítricos
y la ansiedad.

No quiero que la rutina
establezca un margen
entre el si y el no
el presente y el futuro
la costa de buques carbonizados
ya en el silencio de la pupila.

Mueve las cortinas
el aire de verano
y la noche
instalada en la sienes
me recuerda que la infancia
fue la lucidez de una niña
jugando al escondite.

Carmen Jubete

miércoles, 11 de julio de 2018

VI

Me alimento de sol
la luz y el calor de una estrella
mezcla salada
tan antigua
como el espiritu que guardamos.
Me alimento del tiempo que pierdo
jugando a ser un cuerpo visible
carne compactada de átomos
una forma
y tal vez un sentido.
Todo este cansancio viene del impuesto
de que hace falta ser
y además humano
y además continuo.
La exigencia de usar los ojos para ver.
Como una hormiga sujetando un planeta.
Una fuerza diminuta.
Soy el hueco vacio de mí
creciendo lentamente.
Carmen Jubete, Obra no premiada

martes, 29 de mayo de 2018

Intactos

Cuando me tiembla la mano
siempre pienso en un pequeño animal
que se agitara en sueños.
Ya sea cortando fruta
pasando las páginas de un libro
o acariciando una mejilla.
Mi mano sueña otros gestos o quizás otros caminos
y tú crees que estoy nerviosa
me miras con ojos de cautela
y contienes las aguas salvándome del mundo.

Como si quisiera ser salvada.

De nada sirve explicar
que mi cuerpo anda solo y yo le sigo
y que a veces incluso logra esquivarme en rápida huida de mí.
Que ni yo soy mi mano
ni tú tus ojos
múltiples espacios habitados.

La sangre no es democrática
y mi pensamiento cae en saco roto
igual que mi mano cae de tu mejilla.
La victoria y la derrota
de salir intactos.

Carmen Jubete

domingo, 6 de mayo de 2018

I

I

No es domingo pero qué importa
los días de lluvia serán domingos
igual que el amor será septiembre
y la esperanza un billete de bus.

Con la mansedumbre de los que no
tienen un cielo sobre su cabeza
me adormezco.

Sueño que he olvidado
las palabras secretas del final de la lluvia
y ahora el océano se extiende fuera
oscuro e inmenso.

Sueño que mi vientre se llena de agua
un mar de tristeza
líquida e imprecisa
me voy alejando en un fluir incesante
absurdo.

Despierto empapada
todavía llueve
pero en el fondo del cielo
una luz vacía anuncia otros finales.

En realidad mi cabeza aún recuerda
caliento una taza de té
y recupero el asombro.

Es el principio 
y el final de la lluvia.

Carmen Jubete, Obra no premiada.