miércoles, 8 de abril de 2015

Conversación

Qué o Por qué son palabras laberinto.
Por sí solas no significan nada, están huecas, repletas de estancias pasadas y futuras,
corredores que se comunican, muros de lógica azules y trampillas verdes que se desplazan solo si sabes donde empujar. O te apoyas en ellas por un descuido.

 Eliges mal.

Vienes a mí en mi luna llena: en mis días rebosantes de noche y mis noches anegadas de mundos. Y me pides que recorra esos pasillos interrogantes, y que vuelva, y que traiga conmigo una certeza.
Ni más ni menos.

Imposible es encontrar presente ahí dentro, que en felicidad solo habita.

Así que recuerda que, tras las esquinas, en aquella encrucijada, o al final del pasillo,
me puedo encontrar al Minotauro.
Y a lo mejor me gusta.