jueves, 11 de diciembre de 2014

Luggage


El tiempo es explosivo.Tremendamente inflamable.
Una maleta repleta de hojas caídas que se transforma en objeto sospechoso de terrorismo existencial.
Qué me queda por guardar aquí dentro si no es la desesperanza. Nunca un código de barras tuvo la respuesta pero hay algo de poético en perder las maletas a consecuencia del vuelo.

Quisiera estar y no estar en ningún sitio. Semántica Schrödingeriana en estado puro y catastrófico.
Lo peor es que esto mismo que estás haciendo tú ahora: intentar descifrar el mensaje, analizar la negación y parafrasear buscando un significado....lo hago yo todos los días todos los minutos de mi vida con cada acto social.
Y no me hace gracia porque  nos enseñaron que estar solos no tiene gracia.
Así que *por lo menos lo intento.

(muy posible futuro lema de campaña de Pablemos&Cia.)

lunes, 17 de noviembre de 2014

Sweet Home

Tenemos tantas patrias como amigos en el mundo,

amigos como patrias,

mundos.

Mi casa es solo un nombre.
Tiene una terraza donde se asoman las cigüeñas,
y uno, dos, tres gatos en la ventana.
Unas escaleras de piedra gastadas por millones de pisadas,
un salón lleno de amigos,
y solo uno perdido.
El ascensor funciona 2 de 3,
mi habitación es un reino de nubes veloces,
en la cocina puedes encontrar patas de pollo
y el sol prende fuego a la ventana cada amanecer.

Esta casa,
la casa de las luces encendidas,
la casa de la lluvia,
la casa de al lado.

¡Ya son 10 las puertas de mi casa!

Por eso a veces es mas fácil
simplemente
dormir en otro sitio.




jueves, 16 de octubre de 2014

Rainy words/ Palabras de lluvia

If I wonder which is the material we are made of,
I will say that our souls are water.

The time dries and wrinkles us up,
stranded on the shores of the possibility.

Love: humidity and waves,
also can sweep us along the seabed.

Children steps on the rain puddles,
looking for the deep one that return them to the sea.

But the sky is just dripping mirrors,
and this is just one more dark day
over my head.

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Si imagino el material del que estamos hechos,
diré que nuestras almas son de agua.

El tiempo nos seca y arruga,
varados en las orillas de la posibilidad,

Amor: humedad y oleaje,
también puede llevarnos al fondo del océano.

Los niños pisan los charcos de lluvia,
buscando ese profundo que los devuelva al mar.

Pero del cielo solo gotean espejos,
y solo es otro oscuro día sobre mi cabeza.







domingo, 5 de octubre de 2014

Recuerdos


A los 5 años tenía un pequeño bolso de juguete, de plástico rosa fosforito.
Lo llevaba a la guardería e incluso me echaba la siesta con él, fijaciones infantiles de temporada.
Una tarde, en el vaivén del sueño, el bolso se me debió enrollar en el cuello y solo recuerdo el despertar angustioso, sin aire, sintiendo que me ahogaba en ese plástico rosa.
Ese día aprendí que una no debe aferrarse a las cosas, especialmente en la cama.

A los 12 me empezaron a crujir los huesos. Se supone que solo era producto del "estirón" típico de la pubertad, algo pasajero. Escuchaba mi cadera al caminar, el sonido de la rodilla y el tobillo dando el paso, el cuello girando para mirar hacia atrás.
Descubrí que en el ser humano no hay nada simple, que es complejo, profundo y ruidoso su interior.
Y desde entonces nunca paré de estirarme.

A los 14 volví a interesarme por "eso" que me rodeaba. Hice algunas amistades, algún viaje, humanas interacciones. Me dí cuenta de que para las personas el numero es algo importante. La transparencia de la masa, la seguridad del grupo, la soledad del individuo.

Ahora, a los 25, pienso que los recuerdos son los que nos hacen ser como somos.
Los míos, no me dejan sumar nada más, aferrarme al crujido de una lata de stella artois, caer en la seducción del cambio.



miércoles, 24 de septiembre de 2014

J'ai planté des fleurs dans mon jardin

I planted flowers in the garden of my house.
Someone could think that I should find an enriching work,
strive to achieve my goals,
give up bad sentimental habits,
worry about my health.

But I have planted flowers, radishes and a pineapple.
(The latter as representative of lost causes)

Every morning I look out the terrace to look at my green shoots.
I need hardly do anything for them,
just wait.

And if I have to be honest
my life still sucks.

But my flowers
silent, unaware, tender,
grow another inch every day.

Carmen Jubete

viernes, 12 de septiembre de 2014

Manifiesto

No intento saber el porqué.
Simplemente rebusco en el infinito
y la encuentro: blanca, ovalada, perfecta.
Su peso mínimo y audaz late en el fondo de mi mano.

El viento me abofetea la cara
Viviamo già nell'assoluto,
poiché abbiamo già creata 
l'eterna velocità omnipresente.
Y pedaleo pedaleo pedaleo....

Los trenes que
surcan el oscuro mundo de las gafas de sol
no disponen de apeaderos.

Las flores se marchitan en los supermercados,
por inútiles.

Los caminos suben y bajan dependiendo de adónde te dirijas.

I don't care anymore.

domingo, 17 de agosto de 2014

Apuntes

No somos mecánicos.
Solapamos sentimientos y actos de forma manual.
Alargar el brazo y coger aquello que deseas implica dos variables a tener en cuenta:
la posibilidad del brazo, la del deseo.

Desde que Einstein formuló su teoría de la unidad espacio-tiempo,
me siento mucho mas tranquila respecto a la curvatura de mi universo.
Antes pensaba que caía , ahora sé que soy empujada,
y son términos muy distintos.

El vacío de una playa al atardecer es un karesansui en su estado natural.
Lo suficientemente borracho es descubrir ese camino sin farolas que te lleva a casa.
Y "Como hacer cosas con palabras" debería ser un manual presente en todas las estaciones de bus.

A la espera de recopilar mas datos me centro en dos postulados:
El desprecio y la estupidez pueden ser perfectamente comunicados en cualquier idioma.
Aún hay esperanza para los que viajan.




sábado, 28 de junio de 2014

El fuego

Esta es la historia de un puñado de locos que un día se sentaron en torno a una hoguera, y reflexionando sobre el sentido de la vida, la crudeza del amor, y la esquiva felicidad del hombre, así dijeron:
Vivamos un verano eterno. Cambiemos el presente, asombrémonos del futuro y desterremos de una vez este infame pasado de papel húmedo y podrido. 
Y como combustible para llevar a cabo tal empresa, cada cual se desprendió allí mismo de ciertas cosas que pesaban, ciertas cosas que atesoraban, ciertas cosas que querían. Gastados billetes de papel, viejas cartas de amor, fotografías de recuerdos inconclusos o listas de un futuro que siempre se escapaba como el espejismo del horizonte.
Esta es la historia de un puñado de soñadores que se sentaron un día y decidieron ser libres, sentir todo el presente que les rodeaba y amar/se. Sin tiempos pasivos o plurales. Sin razón alguna más allá del fuego.
Y ya está, no se necesitan más palabras, así como no se necesita, en esencia, gran cantidad de nada.

Aunque pocos lo recuerden, y muchos lo omitan, todos los principios proceden de un final.
Este es el principio y el final de la historia de un puñado de personas que un día se sentaron y decidieron cómo querían sentirse, y cómo querían vivir.

viernes, 16 de mayo de 2014

MENSAJE EN UNA BOTELLA

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 ((No estoy perdida. Ninguna ruta es la correcta)=0


P.D: "Los indecisos saben que cualquier decisión es parcialmente equivocada, no por el sentido de la misma, sino por el mero hecho de elegir. Es tan impertinente, en todo caso, salir o no salir a la calle, de modo que el hombre que opta por abrir la puerta, cruzar el umbral e integrarse a la muchedumbre anónima que circula por la ciudad no se equivoca menos que el otro, cerrador de puertas, que decide instalarse en su sillón y no abandonar la casa. Una u otra decisión, aparentemente opuestas, coinciden en un punto: intervienen sobre la realidad, desencadenan una serie de hechos imprevisibles y determinan otros, en un proceso incontrolable acerca del cual una sola responsabilidad es excesiva,y ninguna, cobardía."

 El Club de los indecisos, C.Peri Rossi.

jueves, 27 de febrero de 2014

El día en que se muevan las montañas

Hoy devolvemos al blog su razón de ser y dirigimos nuestra mirada hacia Japón, pon, pon. Perdón por los incisos, paréntesis y divagaciones; pero utilizando a las autoridades como se podían utilizar cuando estas aún eran sabias, me justificaré con palabras de Herman Hesse: "La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero." Y ya.

En ocasiones, mi madre y yo hacemos emboscadas relámpago a la biblioteca. Llegamos a 5 min. de la hora de cierre y nos dividimos: ella se queda en sección novela y yo subo corriendo a poesía, elegimos un libro basándonos en criterios puramente sensitivos (peso, color, encuadernación...) y nos reunimos en el mostrador de préstamo con una obra en cada mano. No es un juego familiar madre-hija, es más bien una costumbre adquirida por la necesidad y la falta de tiempo, pero al final le llegas a coger el gustillo.
Esta lectura aleatoria tiene sus pros y sus contras, puedes encontrar basura literaria, infumables novelas amateur,o al contrario, maravillas inesperadas. Yo, que nunca hice buenas migas con el azar, tengo un truco para "manipularlo" un poco: Busco deliberadamente en la Y, y allí, en los últimos estantes, me encuentro casi seguro con algún escritor japonés. En este caso, la elegida fue Akiko Yosano, y fue un feliz descubrimiento.

Bijin in red kimono, Kiyokata Kaburagi.

Akiko Yosano (1878-1942) representó en Japón a esa nueva generación de mujeres (atarashii onna, 新女), que desde principios del siglo XX lucharon por los derechos de la mujer y su reconocimiento como ciudadanas plenas del estado nipón. Sufragio universal, libertad matrimonial, educación paritaria, derechos laborales,etc...Tuvieron que ser reclamados a una nación cuya política con las mujeres apenas había evolucionado desde los grandes cambios de la Restauración Meiji (1866-1869).
Aparte de este contexto innegable, no me gusta juzgar la literatura basándome únicamente en movimientos tan "históricamente etiquetados" como es el movimiento feminista. "Todos somos hijos de nuestro tiempo", afirmaba Hegel, pero además todos somos seres únicos e irrepetibles, y nuestras obras, pensamientos y creaciones son también fruto de esta subjetividad inherente al "yo".
Por eso, para mí esta obra es la voz de una mujer (hecho indudablemente significativo) que expresó en sus poemas su lucha personal contra el mundo, su sensibilidad, erotismo, libertad vital y su pensamiento crítico.
Todas las anteriores, son razones de peso pasa asomarnos a su poesía: "La poeta de la pasión", que dejó una fuerte huella en la literatura japonesa.

He escogido el siguiente poema por inclinación personal. Su lectura me recordó a esa otra "mujer dormida" que, desde sus colinas, contempla mi tierra verde oliva. Se titula: "El día que se muevan las montañas".

El día en que se muevan las montañas, está aquí.      
Por mucho que lo diga, la gente no me cree.          
Durante mucho tiempo, las montañas estuvieron dormidas. 
Hace tiempo, bullían, ardiendo en llamaradas.         
Aunque hayáis olvidado,                   
debéis creerme todos:                  
y las mujeres que seguían dormidas,         
se van a despertar y se van a mover.         

(Yosano Akiko)                         

山の動く日来(きた)る。
かく云えども人われを信ぜじ。
山は姑(しばら)く眠りしのみ。
その昔に於て
山は皆火に燃えて動きしものを。
されど、そは信ぜずともよし。
人よ、ああ、唯これを信ぜよ。
すべて眠りし女(おなご)今ぞ目覚めて動くなる。
(与謝野晶子)


Los siguientes poemas o tanka son una bella expresión de la sexualidad femenina:

"La primavera es corta,                                              
 ¿quieres sentir la eternidad?", le dije,                        
 y, tomando sus manos,                                              
 las hundí entre mis senos                                            
 rebosantes de vida...                                                  

Medio vestida
con una leve seda
de color rojo pálido...
No penséis mal: decidles
que está gozando de la luna...

(POETA DE LA PASION, YOSANO AKIKO , HIPERION, 2007)

sábado, 15 de febrero de 2014

Perspectiva

¿Sabía usted que la quería?
¿Sabía usted que cualquier mandato salido de su boca
hubiera sido para mí real decreto?
¿Sabía usted que vigilaba con celo su salud?
¿Que maldecía cualquier nimia injusticia que la molestara?
¿Sabía usted que era la fuente de mis pequeñas alegrías
y de mis pequeñas tristezas cotidianas?
¿Que el día empezaba con su imagen?
¿Que acababa con su nostalgia?

¿Sabía usted, en fin, siquiera mi nombre?

miércoles, 12 de febrero de 2014

El Dios de las pequeñas cosas

"Eran gemelos bivitelinos.«Heterocigóticos», los llamaban los médicos. Nacidos de óvulos distintos, aunque fertilizados al mismo tiempo. Estha, Esthappen, era dieciocho minutos mayor.Su parecido nunca fue muy grande. Así que ni siquiera cuando eran unos niños de bracitos delgados y pecho plano, tenían lombrices y llevaban tupés a lo Elvis Presley tuvieron que sufrir los típicos «¿Quién es quién?» y «¿Cuál es cuál?» por parte de parientes con exageradas sonrisas o de los obispos de la Iglesia ortodoxa siria que visitaban con frecuencia la casa de Ayemenem en busca de donativos.
La confusión yacía en un lugar más profundo, más secreto. En aquellos primeros años amorfos en los que la memoria apenas se había iniciado, en los que la vida estaba llena de Comienzos y no tenía Finales, y Todo era Para Siempre, Esthappen y Rahel pensaban en sí mismos, juntos, como Yo, y por separado, individualmente, como Nosotros.
Como si fuesen una extraña raza de gemelos siameses, separados físicamente pero con identidades conjuntas. Ahora, al cabo de muchos años, a Rahel le viene a la memoria una noche en la que se despertó riéndose de un sueño divertidísimo que tenía Estha.
También guarda en la memoria otros recuerdos a los que no tiene derecho. Recuerda, por ejemplo (aunque no estaba allí), lo que el Hombre de la Naranjada y la Limonada le hizo a Estha en el Cine Abhilash. Recuerda el sabor de los bocadillos de tomate (los bocadillos de Estha, los que
Estha comía) en el tren correo, rumbo a Madrás.
Y eso no son más que las pequeñas cosas."

Arundhati Roy, El Dios de las pequeñas cosas.

jueves, 6 de febrero de 2014

Cuentos orientales

Marguerite Yourcenar es una figura clave en la literatura del siglo XX:  poeta, novelista, ensayista, traductora, feminista, viajera empedernida...fue, en definitiva, la mujer que quiso ser, luchando con las armas más elegantes que una puede enarbolar : la cultura, la sensibilidad, y la tolerancia.
Los viajes fueron una parte esencial de su vida y su literatura, sobre ellos y su filosofía vital escribirá: 
"No vemos dos veces el mismo cerezo ni la misma luna sobre la que se recorta un pino. Todo momento es el último porque es único. Para el viajero, esa percepción se agudiza debido a la ausencia de rutinas engañosamente tranquilizadoras, propias del sedentario, que nos hacen creer que la existencia va a seguir siendo como es por algún tiempo". (Le tour de la prison,1991.)
En su obra Cuentos Orientales, recoge la mitología y las historia literaria de Asia y Oriente Medio, y se sirve de ella para escribir una serie de relatos cortos que destilan plenamente el estilo, aroma y paisaje de lugares tan dispares como la India, Grecia, Japón o China.
Con una prosa extremadamente cuidada, su vocabulario consigue estar en ese difícil  punto armónico que se encuentra entre la afectación y la poesía. Cada personaje de Youcenar habla un lenguaje distinto, son dioses, monjes, sabios, pintores, muchachas inocentes o mujeres avispadas. Además, la pertenencia de estos a la historia de un pueblo, les hace portadores de un pasado, de una cultura, de un carácter particular, que Yourcenar consigue trasladar a sus historias.

El siguiente fragmento corresponde a Kali decapitada. El cuento de Kali, la diosa Madre del hinduismo, destructora, oscura y  poderosa:
En la linde de un bosque, Kali tropezó con el Sabio. [...]
El maestro de la gran compasión, levantó la mano para bendecir a la que pasaba.  
-Mi cabeza muy pura fue soldada a la infamia- dijo ella-. Quiero y no quiero; sufro y, no obstante, gozo; me da horror vivir y miedo morir. 
-Todos estamos incompletos- dijo el Sabio-. Todos nos hallamos divididos y somos fragmentos, sombras, fantasmas sin consistencia. Todos creemos llorar y gozar desde hace siglos. 
-Yo fui diosa en el cielo de Indra- dijo la cortesana. 
- Y tampoco estabas libre del encadenamiento de las cosas, y tu cuerpo de diamante no estaba más resguardado de la desgracia que tu cuerpo de barro y carne. Tal vez, mujer sin ventura, al errar deshonrada por los caminos te hayas más cerca de acceder a lo que no tiene forma. 
-Estoy cansada- gimió la diosa. 
Entonces, tocando las trenzas negras y manchadas de ceniza con la punta de los dedos dijo el Sabio: 
-El deseo te enseñó la inanidad del deseo, el arrepentimiento te enseña la inutilidad de arrepentirte. Ten paciencia, ¡oh, Error!, del que todos formamos parte...¡Oh, Imperfecta!, en quien la perfección toma conciencia de sí misma, ¡oh, Furor!, que no eres necesariamente inmortal...
(Cuentos Orientales, Marguerite Yourcenar.)

Y para terminar otra de las frases que nos hablan del increíble carácter de esta polifacética escritora: "Exageráis la hipocresía de los hombres. La mayoría piensa demasiado poco para permitirse el lujo de poder pensar doble."



viernes, 17 de enero de 2014

Un zapato

Hay una imagen que siempre me ha atraído especialmente, no es nada excepcional, ya que ha sido utilizada infinitamente en las composiciones artísticas de esto que llamaron posmodernidad y  sigue apareciendo en la expresión de esto que llamamos contemporaneidad.
Estoy hablando de un zapato.
Tiene que ser así; bota o chancleta, deportiva o zapato de tacón, destrozado o impecable; pero singular e indefinido.

Es posible que alguien piense que la trivialidad de un zapato perdido no merece el comentario, que el interés por una temática semejante, corriendo los tiempos que corren, es absurdo e insustancial. Pero hablar de como algo cotidiano se transforma en algo singular, de como un objeto se convierte en un símbolo, es hablar de la complejidad de la emociones humanas, y de la historia del hombre.
Porque el sentir nunca es casual. Hay toda una red referencial detrás del sentimiento, hay una serie de factores que lo provocan. Un zapato extraviado concentra sentimientos muy poderosos: pérdida, soledad, fragilidad y tristeza. Es algo tan estrechamente ligado a la vida, a un cuerpo que respira, se mueve y siente, que no podemos evitar preguntarnos acerca de la historia que hay detrás, de cómo ha llegado hasta ese lugar, de ese ser humano que fue su dueño, y ahora se encuentra (imaginamos a pesar de que nuestro sentido común nos contradiga) expuesto, vulnerable, e indefenso por la perdida de uno de sus zapatos.

Siendo como somos seres racionales que se resisten al azar, ideamos causas que expliquen ese absurdo, un zapato en medio de la calle, del parque, encima de una papelera. Todas las respuestas son generalmente negativas: accidente, robo, muerte. La celeridad de lo inesperado que rebaja a innecesaria la preocupación por conservar un zapato.
Si extrapolamos el símbolo, nos encontramos con la mentira del progreso, la civilización, la imagen de una sociedad descalza que ha construido un duro suelo de cemento y asfalto bajo sus pies. Una sociedad que ha crecido a un ritmo tal, que sin darse cuenta, ha perdido algo en el camino, y cojea pobre e indefensa hacia un futuro que a ella misma le duele.

El arte es un focalizador de ideas, un espejo, un mensaje compartido. Y un zapato, no es solo un zapato.